Written by admin• October 28, 2026• 5:34 pm• Notas
Comenzar de nuevo en otro continente a los 51 años no es sencillo. Una llega con ilusión, sí, pero también con sus ausencias, sus miedos y la pregunta de por dónde empezar. Yo no llegué a Madrid pensando en abrir un café. Tal vez estaba entre mis sueños más lejanos, pero apareció un local chiquito en el Barrio de las Letras y me enamoré de su historia, de esa alma que tiene. Saber que por allí vivieron Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y Góngora, y encontrar también las palabras de María de Zayas, Emilia Pardo Bazán y Rosalía de Castro en sus calles, terminó de convencerme.
Así nació Mijas Café: de las ganas de echar raíces y tener un lugar donde encontrarnos. Quería que la gente pudiera llegar a conversar, escribir una carta a quienes ya no están o dejarles un mensaje en un teléfono, porque a veces nos queda mucho por decir. Todo acompañado de un buen café colombiano, porque eso sí lo tenía clarísimo: algo de mi tierra tenía que traer conmigo. Desde que murió Agustín, hace más de dos años, abrir conversaciones sobre los duelos se convirtió en un propósito para mí. Quiero que podamos hablar de lo que nos duele sin sentir que incomodamos. Y mientras creaba ese espacio para los demás, también estaba buscando mi propia manera de volver a empezar.