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¿Islas de calor en las ciudades, qué son y cómo reducirlas?

A diferencia de las zonas urbanas, las rurales cuentan con árboles, arbustos y cultivos que ayudan a refrescar el ambiente.

Por Huella Zero

Foto: Tais Gadea Lara, Huella Zero

 Las ciudades son más calurosas que las zonas rurales que las rodean. Este fenómeno, conocido como isla de calor, se intensifica durante el verano y puede elevar la temperatura urbana entre 2 y 22 °F (1 a 12 °C) en ciudades con al menos un millón de habitantes.

Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), estas áreas concentran construcciones y superficies que retienen más calor que los entornos rurales.

La NASA explica que la diferencia de temperatura entre las ciudades y el campo se debe, principalmente, a la forma en que cada entorno absorbe y libera el calor.

Las zonas rurales cuentan con árboles, arbustos y cultivos que ayudan a refrescar el ambiente. Las plantas absorben agua por sus raíces y liberan vapor a la atmósfera, un proceso que actúa como un “aire acondicionado de la naturaleza”.

En las ciudades, en cambio, predominan calles, aceras, estacionamientos y edificios construidos con materiales como asfalto, cemento, ladrillo, acero, vidrio y techos oscuros. Estas superficies, generalmente de color negro, marrón o gris, absorben más calor que los materiales claros.

Además, la NASA señala que estos materiales son impermeables, lo que impide que el agua circule y se evapore como ocurre en los suelos con vegetación. “Sin un ciclo de flujo y evaporación del agua, estas superficies no tienen nada que las refresque”, explican.

La EPA añade que el efecto isla de calor suele intensificarse durante la noche, cuando el calor acumulado en calles y edificios comienza a liberarse. A esto se suma la sombra limitada de los árboles, la menor circulación del viento provocada por edificios altos y calles estrechas, así como el “calor residual” generado por vehículos, fábricas y sistemas de aire acondicionado.

La geografía y el clima de cada ciudad también influyen. De acuerdo con la agencia, las urbes con fuertes vientos y lluvias dispersan con mayor facilidad el aire caliente, mientras que los lugares soleados y con poco viento pueden intensificar las islas de calor.

Hay riesgos para los latinos

El aumento de la temperatura asociado a las islas de calor representa un riesgo para la salud. Entre 1999 y 2024, 23.954 personas murieron en Estados Unidos por causas relacionadas con el calor, según los últimos datos consolidados de los CDC.

La población latina enfrenta una mayor exposición al calor debido a que muchos de sus integrantes trabajan al aire libre. Las muertes relacionadas con las altas temperaturas han aumentado de forma sostenida desde 2014, con excepción de algunos años.

La EPA advierte que el calor extremo favorecido por las islas de calor puede provocar problemas respiratorios, calambres e insolación. También señala que el fenómeno es “especialmente” peligroso para adultos mayores, niños, personas sin hogar y trabajadores al aire libre. Si no se toman medidas de prevención, puede causar enfermedades e incluso la muerte.

Las consecuencias también alcanzan al medio ambiente. El mayor uso de aire acondicionado incrementa la demanda de electricidad, eleva el costo de la energía y aumenta “las emisiones de carbono de la central eléctrica causantes del cambio climático”, según la EPA.

El pavimento caliente también afecta la calidad del agua. La agencia explica que eleva la temperatura del agua de escorrentía, lo que “puede causar daños a la vida acuática en los cauces locales”.

Reducir las islas de calor es posible

La EPA plantea distintas medidas para disminuir la temperatura en las ciudades. Una de las principales consiste en aumentar la cobertura vegetal para generar más sombra y potenciar el efecto refrescante que produce la transpiración de las plantas.

Estas son otras medidas:

  • Instalar áreas verdes en las azoteas mediante los llamados techos ecológicos.
  • Incorporar techos y pavimentos fríos, elaborados con materiales o recubrimientos que reflejan más la radiación solar y absorben menos calor.
  • Utilizar equipos de alta eficiencia energética para disminuir la presión sobre la red eléctrica durante los días más calurosos.
  • Diseñar ciudades menos densas y compactas, que favorezcan una liberación correcta del calor y promuevan la habitabilidad de los vecindarios.

Nota: La investigación para este artículo fue realizada por Factchequeado con una revisión y reescritura de Huella Zero.

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Tags: , , Last modified: July 1, 2026
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